Este fin de semana hemos cerrado un círculo que comenzamos a trazar hace casi dos años.
Lo que empezó como una idea, una ilusión en bruto, hoy se ha convertido en realidad. Y no cualquier realidad, sino una que refleja lo que somos como empresa: innovadores, inquietos, dispuestos siempre a diversificar y a sorprender.
Después de semanas de pruebas, de ensayo y error, de ajustar cada detalle, por fin podemos decirlo: tenemos un producto único. Redondo. Perfecto. Y listo para salir al mercado. Un producto que, estamos convencidos, se ganará el corazón de quienes lo prueben.
El sueño era crear una cerveza artesanal con Aloe.
La misión era convertir esa idea en algo tan auténtico y especial como el lugar del que nace. Y lo hemos logrado. VULCANALOE está aquí.
Pero ningún sueño se construye solo. Esto es el resultado del trabajo, la pasión y la complicidad de tres personas increíbles: Ernesto, Sergio y Zaday.
Sergio y Zaday pusieron su conocimiento, su precisión, esa capacidad de transformar lo técnico en arte. Ernesto, con su energía inagotable, lideró este barco con la pasión de quien sabe que el destino vale la pena.
En poco más de un mes, VULCANALOE estará disponible.
Y no será solo una cerveza.
Será una experiencia. Porque es diferente, porque es auténtica, porque está hecha con el alma.
Mi enhorabuena a este equipo que creyó, que apostó y que lo dio todo. Que demostró que, cuando combinas talento y corazón, lo imposible deja de serlo.
Y a ti, que nos lees, solo te digo esto: prepárate para probar algo que no te va a dejar indiferente.
VULCANALOE está hecha para quedarse en la memoria de tu paladar.