
Hay empresarios buscando empleados. Y miles de personas buscando trabajo.
Y no se encuentran.
Ayer escuché a un amigo decir: “cada vez cuesta más encontrar gente que quiera currar”.
No lo dijo con rabia. Lo dijo con resignación. Como quien ya se cansó de repetirlo.
En Lanzarote hay más de 12.000 desempleados.
¿De verdad nadie ve el absurdo?
Negocios cerrando antes. Horarios recortados. “No hay personal”.
O el sistema está roto…
o está montado para que siga sin funcionar.
No lo sé con certeza.
Pero si queremos que algo cambie… tendrá que doler.
Habrá que mover ficha, revisar incentivos, dejar excusas y empezar a exigir más, a todos.










