
Abril ha llegado. Y no viene solo.
Trae bajo el brazo la primavera, ganas de estrenar vida y una sacudida en el calendario que nos grita: despierta, que esto va en serio.
Hace dos cafés estábamos brindando por el año nuevo y llenándonos la boca de polvorones.
Y, en un abrir y cerrar de ojos, ya vamos camino de la mitad del año.
El tiempo no se detiene. Corre.
Y muchas veces, lo hace tan rápido que se nos olvida mirar lo que realmente importa: lo que tenemos… y a quién tenemos.
Ayer, coincidiendo con el primer día del mes, más de una emisora rescató una canción mítica de Joaquín Sabina: ¿Quién me ha robado el mes de abril?
Una letra que, curiosamente, va a contracorriente del espíritu de este mes.
Pero también nos lanza una advertencia: no dejes que te lo roben. Ni el mes. Ni el tiempo. Ni la vida.
Que no te pase lo que canta Sabina.
No llegues a mayo preguntándote dónde estabas mientras la vida pasaba en el mes de abril.
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