Emprender no es para cobardes.
Y menos en los primeros meses, cuando todo son dudas, gastos, noches en vela y una vocecita que no para de decirte: “¿Y si me estoy equivocando?”
Muchos proyectos se caen antes de aprender a caminar.
No porque no valieran la pena, sino porque les faltó una mano que les dijera: “Sigue, que esto merece la pena”.
Por eso, ver al Ayuntamiento de Tinajo rendir homenaje a sus emprendedores no solo emociona, también inspira.
Porque cuando un pueblo se acuerda de quienes arriesgaron, apostaron por su tierra y se dejaron la piel… algo cambia.
El vídeo, producido con mimo por el propio Ayuntamiento, se respira verdad.
Se ve esfuerzo, pasión, raíces.
Se honra a quienes un día empezaron con poco más que una idea y muchas ganas, y que hoy siguen dejando huella, incluso en las nuevas generaciones.
Así es, sí.
Ojalá más iniciativas así.
Ojalá más ejemplos que nos recuerden que emprender puede doler, pero también emocionar.
Y que no hay nada más potente que creer en los tuyos.
Bravo, Tinajo.
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