

Moneyba forma parte de nuestra historia desde el mismo día en que abrimos las puertas del Centro de Interpretación del Aloe Vera, en el pueblo de Yaiza.
Se graduó en Turismo, pero el destino —que a veces se viste de aloe y huele a volcán— le tenía preparado otro lugar donde desarrollarse profesionalmente.
En Aloe Plus Lanzarote encontró no solo un trabajo, sino un lugar donde echar raíces y crecer.
Hay algo en su forma de estar, de mirar, de atender, que convierte lo cotidiano en algo importante.
De su español de nacimiento ha saltado, con disciplina y curiosidad, al inglés, al italiano y al francés.
Tres idiomas más con los que tender puentes, entender al otro y hacer sentir a cada visitante como en casa.
Ha crecido como crecen los proyectos a los que uno les mete alma.
Hoy, el museo de Yaiza no se concibe sin su voz, su mirada atenta ni ese temple sereno con el que dirige cada jornada.
Son muchos los visitantes que, al no verla, preguntan por ella.
Y no lo hacen por cortesía: lo hacen porque Moneyba deja huella, porque transmite esa rara mezcla de profesionalidad y calidez que no se finge.
Es de Montaña Blanca, un pueblito medio tragado por las cenizas del Timanfaya.
Tal vez por eso lleva en la mirada esa calma de la tierra que resiste y vuelve a florecer.