
No hay nada más satisfactorio que comprobar cómo el trabajo bien hecho acaba dando sus frutos.
Hoy nos han informado desde Yaiza de que ya están brotando las primeras flores de la plantación de aloe, sembrada hace apenas seis meses.
Es el resultado del esfuerzo constante del equipo de finca, unido a unas condiciones climáticas especialmente favorables en Lanzarote desde el pasado diciembre.
La primera floración del aloe es una señal clara: la planta ha alcanzado su madurez y entra en su fase reproductiva.
Poca gente sabe que estas flores, por su color y su aroma, atraen a las abejas, que encuentran en ellas alimento y, al mismo tiempo, contribuyen al equilibrio del ecosistema.
Aunque el aloe se reproduce principalmente mediante hijuelos o brotes, la polinización por abejas e insectos sigue siendo fundamental en las poblaciones silvestres.
Al final, la naturaleza responde.
Siempre responde.