
Hay miles de formas de comunicar.
Unas más sofisticadas.
Otras más complejas.
Y luego están las que funcionan.
Yo siempre he sido de los que piensan que menos es más.
También cuando escribes.
Si pudiera elegir, me quedaría con tres cosas:
sujeto, verbo y predicado.
Hace unas horas me crucé con esta pick-up.
Si el mensaje no hubiera estado escrito a mano, con esa naturalidad de quien no intenta impresionar a nadie, probablemente habría seguido de largo.
Pero me detuve.
Lo leí.
Y aquí estoy, hablándote de él.
Bravo.
Bravísimo.