
Sí, ya sé.
No es lo mismo.
No tiene por qué serlo.
Pero el miedo no entiende de matices.
El miedo se activa antes de que lleguen las explicaciones.
Por eso ahora lo importante no es solo lo que está pasando, sino cómo nos lo cuentan.
Necesitamos información clara. Directa. Sin adornos. Sin ruido.
Porque cuando faltan datos, el miedo rellena los huecos.