Dos periodistas.

En apenas unos días se nos han ido dos comunicadores canarios de los que ya no quedan.

De los que pertenecían a una estirpe extinguida: la de quienes entendían el periodismo como oficio.

Quienes tuvimos la suerte de conocerlos sabemos que con ellos también desaparece una manera de contar las cosas.

Era un tiempo en el que la radio se fabricaba con credibilidad, calle y talento.

Ambos fueron animales radiofónicos.

De esos que nacen con un micrófono pegado al alma.

A José Antonio Pardellas le debemos, entre muchas otras cosas, que cada hora, en la Península, alguien recuerde que en Canarias es una hora menos.

Parece una frase pequeña, pero convirtió a unas islas lejanas en parte cotidiana de millones de españoles.

Y Santiago Travieso… qué personaje.

Voz de arena y salitre. Uno de esos tipos capaces de contar Fuerteventura como quien cuenta una pelea, una resaca o un amor perdido. Con crudeza, ironía y verdad.

La radio pierde dos gargantas. Canarias pierde dos memorias.

Que descansen en paz.

Un abrazo sincero a sus familias.