Brasil.

Hace unos días regresé de Brasil.

Fui a São Paulo para asistir a una feria profesional del sector cosmético y volví con una conclusión:

La mayoría de nosotros no tenemos ni idea de lo que es Brasil.

Creemos que sí.

Pensamos en fútbol.

Pensamos en carnaval.

Pensamos en playas.

Y ya está.

Pero Brasil es mucho más que eso.

Muchísimo más.

São Paulo fue la primera pista.

Una ciudad tan grande que hace que muchas capitales europeas parezcan pueblos. Allí todo funciona a otra escala. Las distancias, los negocios, el consumo, la industria y, sobre todo, las oportunidades.

Mientras muchos siguen viendo Brasil como un destino turístico, ellos llevan años construyendo una potencia económica.

Tengo la sensación de que durante los próximos años escucharemos hablar cada vez más de Brasil.

No por Neymar.

No por el carnaval.

No por la samba.

Sino porque cuando un país reúne territorio, población, recursos, industria y ambición, tarde o temprano acaba ocupando el lugar que le corresponde.